El comienzo del NeolÃtico en el área mediterránea
De EstudiaHistoria
| Nota al margen |
CaracterÃsticas:
Hay que mantener presente que en esta zona gran parte de la lÃnea de costa prehistórica está sumergida. |
En el registro del Mediterráneo se ve un panorama en el que hay evidencia de densas poblaciones costeras que, a medida que sube el nivel del mar, se van adaptando; comienzan a aparecer animales domésticos y cerámicas; pero tarda mucho en aparecer el cereal. El registro favorece la idea del modelo de capilaridad, los cambios se adaptan cuando son ventajosos o bien por necesidad. Por contra, en la zona del Adriático la cosa es diferente, allà no hay evidencias de población mesolÃtica costera. No se sabe si se trata del producto de una migración de campesinos del este o si bien el proceso se inició en las tierras que hoy esta´n sumergidas y culminó en la zona que aún está emergida.
Tabla de contenidos |
Costa adriática
La neolitización se producirÃa en torno a la segunda mitad del VII milenio a.C. buscando las zonas húmedas, fundamentalmente costeras, cerca de estuarios, marismas o llanuras pantanosas (Apulia). Se han encontrado aldeas al aire libre en terrazas del curso medio y bajo de los rÃos aprovechando tierras blandas (como por ejemplo el estuario del rÃo Candelario que atraviessa la Tavoliere); estos poblados aparecen con foso y cerca y se distribuyen a distancias regulares en estos suelos ligeros y fértiles que, en italiano, reciben el nombre de tolfa. Su base económica se centrarÃa en la producción combinada de cereal, ganaderÃa y la explotación de concheros. Aparece cerámica impresa no cardial.
Se trata de asentamientos ex-novo[1] que tradicionalmente se interpretan como la llegada de nuevos pobladores, pero no hay que descartar la idea de que podrÃa tratarse de una segunda generación de los pobladores ya establecidos en un área costera hoy sumergida. Algunos yacimientos son: Coppa Nevigata, Santa Techia, Passo di Corvo.
Relaciones con el Tirreno
La discusión entre ambas posibilidades de ocupación sigue vigente. Una de las razones es que la obsidiana que aparece en zonas del Adriático viene de islas del Tirreno como LÃpari o Palmarola y esta piedra ya estaba presente en el Tirreno y se habÃa empezado a explotar masivamente desde finales del Pleistoceno; esto evidencia la comunicación por vÃa costera y una serie de relaciones e intercambios entre áreas por lo que es factible pensar que el comienzo del NeolÃtico en el Adriático se deba a la introducción de animales por contactos costeros sin migraciones masivas de población.
Sicilia (zona oeste) y Tirreno
Aquà sà hay evidencia del cambio lento de la gente del MesolÃtico (Grotta d'Uzzo, Grotta de la Madona) tanto en tecnologÃa como en economÃa.
Grotta d'Uzzo
Esta cueva muestra una secuencia continuada desde el MesolÃtico hasta el Romano. Se aprecian varias generaciones de cazadores-pescadores (algunas espies pescadas requieren navegación más allá de la costa) hasta que hacia el 6500 a.C. irrumpen los primeros animales domésticos (ya domesticados, sin evidencias del proceso) que representa un muy bajo porcentaje en la dieta. Esta adaptación de nuevos recursos habla de la carestÃa de algunos otros probablemente debido a la subida de las aguas, es necesario sustituirlos por otros recursos predecibles. Este porcentaje de recursos domésticos paulatinamente irá aumentando hasta que en el 6.000 a.C. su dieta depende mayoritariamente de los animales domésticos.
No obstante, no adoptan el paquete neolÃtico completo hasta 1.000 años más tarde cuando empiezan a aparecer cereales; vemos aquà cómo se van adoptando diferentes productos en función de la necesidad.
Su hábitat asimismo no cambia y su cultura material sigue siendo la misma. Estamos ante un modelo de contactos costeros o de capilaridad en el que no hay movimiento masivo de gentes.
Italia Central y las islas del Tirreno
Se trata del mismo patrón: adopción de elementos por un sustrato de población ya sedentaria.
Las Marcas
Esta zona del centro-este muestra evidencia de población mesolÃtica sedentaria con poblados al aire libre y hábitats en cueva. IrÃan adoptando aspectos del sistema neolÃtico del sureste de Italia, se trata de una adopción selectiva de productos neolÃticos que sustituyen a los que explotaban en estado salvaje. Esta adopción selectiva provoca que en unos lugares lo que se adopte sea la ganaderÃa, en otros la agricultura...
Sicilia (zona este)
En el oeste hay yacimientos en los que se ve el paso de cazadores a recolectores mientras que el este sólo hay evidencias neolÃticas. Se plantea aquà una vez más la duda de si hay información sumergida no accesible o si ambos lados de la isla han evolucionado de manera diferente ya que sus biotopos son distintos.
Colonización de las islas del Mediterráneo
Muchas de las islas del Mediterráneo se colonizan en esta época; si bien las islas grandes ya eran frecuentadas desde el PaleolÃtico o Sicilia, por ejemplo, que además estuvo unida al continente; Córcega y Cerdeña se ocupan en el MesolÃtico y las islas más pequeñas ya en el NeolÃtico (LÃpari y Lampedusa en el VI milenio a.C.; Stromboli en el IV milenio a.C.).
En Sicilia se desarrolló una fauna endémica enana ya extinta, al igual que en Cerdeña cuya fauna desapareció a comienzos del Holoceno cuando la isla fue colonizada. Hombres y animales ocupan el mismo nicho ecológico y los fuerzan a la extinción.
Córcega y Cerdeña tenÃan población cazadora-pescadora mesolÃtica en la que se aprecia la evolución: adoptan cerámica, aparecen animales domésticos, aumenta la dependecia de ellos y se acaban volviendo ganaderos; los cereales sólo se generalizarán más tarde, a fines del V o en el IV milenio a.C. La adopción de los animales en ambas islas también será diferente: Cerdeña, más grande, adoptará tanto bóvidos como ovicaprinos, pero Córcega, más pequeña y menos variada, sólo ovicaprinos.
Estas gentes realizan cerámicas cardiales[2] y será ésta la cerámica que se extienda hasta el Atlántico.
Norte de Italia
Hay evidencias de gente sedentaria mesolÃtica viviendo de caza y pesca: en el Trentino, en el Véneto, zonas lacustres, área del Po (adopción de ganaderÃa, pero no de agricultura), Liguria (Arene Candide muestra trazas desde el MesolÃtico: pesca-caza, algo de ganaderÃa y cerámica cardial). El cereal, en muchos casos, no se añade hasta mucho tiempo después. Una vez más se aprecia una sustitución gradual para adaptarse a nuevas condiciones ambientales.
De este modo , en todo el Mediterráneo Occidental se aprecia un proceso gradual (excepto en Apulia y el sureste de Sicilia), un modelo de capilaridad y graudal en el que posiblemente jugó un papel importantÃsimo la navegación como vehÃculo de comunicación e intercambio.
Sur de Francia
En esta zona también se ha perdido lÃnea de costa. Los lugares con datos más antiguos son las zonas del estuario del Ródano, zonas inundables. No obstante, a pesar de la pérdida de infromación sà hay evidencia de habitat en cueva y abrigos de gente mesolÃtica que es cazadora y recolectora y que va adoptando animales domésticos y otros elementos del NeolÃtico, como las cerámicas cardiales paulatinamente.
La adopción de animales domésticos se documenta a partir de los inicios del VI milenio a.C.[3], pero, de cualquier modo, es un proceso lento y poco claro hasta la segunda mitad o fines del VI milenio.
En esta zona hablarÃamos más de mesolÃticos con cerámica y/o algún animal doméstico que de gentes neolÃticas. Los cereales no llegarán hasta fines del VI - inicios del V milenio a.C.; y el hábitat al aire libre también se datarÃa en el mismo momento de la llegada de los cereales.
Costa mediterránea española
En esta zona se da el mismo patrón con cambios lentos sobre un sustrato existente. Aquà el cambio de lÃnea de costa también existe, pero sólo su influencia en Levante es significativa. LAs fechas de la neolitización empezarÃan a comienzos del VI milenio a.C. y son prácticamente idénticas para todo el litoral. Los datos provienen principalmente de cuevas en áreas de serranÃa, si bien, nuevas infraestructuras están sacando a la luz hábitats abiertos en bajo.
El sitio más antiguo con cereales domésticos es Cova de L'Or (Alicante) con fechas de fines del VI milenio a.C. Se entienden como elementos introducidos por vÃa costera sin que esto implique migración de población.
Estos cambios se relacionan con las mismas gentes que las pinturas levantinas, de hecho, algunos motivos de las cerámicas cardiales se asemejan a las de dichas pinturas (Pla de Petrarcos, Sierra Aitana, Mariola y Benicadell).
Colonización humana de las Baleares
La colonización de las islas es consecuencia de la saturación demográfica del territorio continental adyacente según la tecnologÃa disponible. Las islas no son atractivas per-se para colonizarlas, aunque sà lo sean para la obtención de determinados recursos (isla de Milos, obsidiana, frecuentada desde el Pleistoceno).
Tradicionalmente se habÃa mantenido que Mallorca se habÃa ocupado desde comienzos del Holoceno (VIII milenio a.C.) por indicios polÃnicos que evidenciaban quema de bosque como muestra de presencia humana; pero actualmente se sustenta una colonización más tardÃa, en el III milenio a.C., en plena Edad del Cobre, en un momento en que hay arado y las poblaciones tienen una economÃa agrÃcola-ganadera estable que genera excedentes y un crecimiento demográfico consecuente. Esto se ve muy bien por el análisis polÃnico y las evidencias de extinción de la fauna endémica de la isla (Myotragus Balearicus).
Ibiza es la isla que se coloniza más tardÃamente, ya a mediados o fines del III milenio a. C. La isla es muy pequeña, sin agua, sin mamÃferos terrestres cazables; su ornitofauna se extinguió antes de la colonización de la isla.
En cuanto a Formentera, los indicios de ocupación hablan de fines del III milenio a.C.
Y Cabrera que nunca estuvo ocupada.
Referencias
- ↑ Ex-novo: sin evidencias de ocupación anterior
- ↑ La cerámica cardial recibe ese nombre por su decoración trabajada mediante conchas de berberechos.
- ↑ Se discute la posible presencia de una oveja doméstica en un lugar del Languédoc ya en el VII milenio a.C.




