UCM/Prehistoria II/Tema 2
De EstudiaHistoria
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Tema 2. El MesolÃtico |
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MesolÃtico |
Básicamente hasta la Alta Edad Media, los animales y plantas que fueron sustento de la civilización europea, provienen del Próximo Oriente, lugar donde se domesticaron los cereales, las leguminosas, ovejas o cabras. La domesticación se plantea como un fenómeno rentable a largo plazo, pero a corto plazo requirió más trabajo y supuso más penurias, esfuerzos y privaciones.
Tabla de contenidos |
La domesticación de las plantas
¿Qué pasó en el Próximo Oriente para que tuvieran que depender cada vez más de esas plantas domésticas? Del Próximo Oriente proceden los cereales, leguminosas y animales domésticos. Lo primero que se domestica en todas las civilizaciones son los cereales, porque son mucho más rentables por unidad de superficie que cualquier otro producto y además se conservan bien.
La zona donde estas plantas se van a domesticar es suficientemente meridional como para que durante los perÃodos favorables de Würm IV la mejorá climática se notara tempranamente, antes que en el resto del hemisferio norte.
Mejora climática
En torno al 14.000 BP las temperaturas ya habrÃan empezado a mejorar y eso se habrÃa reflejado en la extensión del bosque mediterráneo (robledad mixto) y la presencia de un sotobosque acompañado de las gramÃneas que constituirÃan los agrotipos de los cereales. Ya desde comienzos del Holoceno y antes (16.000 - 14.000 BP) hay evidencias de recolección de gramÃneas por parte de cazadores-recolectores.
Una de las caracterÃsticas del litoral del Próximo Oriente son las cordilleras cercanas al mar que retienen la humedad de los vientos del Mediterráneo y la precipitan dado lugar a corrientes de agua que vierten hacia el valle del Jordán (continuación de la falla del Riff). Es en esta zona, entre la montaña de Judea y el valle del Jordán donde se dan las gramÃneas silvestres en un bosque abierto mediterráneo (roble?, pistacho, árboles que se adaptan a condiciones extremas: lluvias en otoño y sequÃa en verano).
Desde finales del tardiglaciar, 15.000 BP, se están extendiendo el bosque y con él el sotobosque de gramÃneas. La diferencia entre plantas silvestres y domésticas es consecuencia de mutaciones genéticas seleccionadas por manipulación humana. Los humanos seleccionamos una caracterÃsticas que reproducidas aisladas de sus parientes silvestres dan lugar a otra especie. Las gramÃneas silvestres estaban adaptadas a las condiciones mediterráneas (madurar pronto y engordar el grano antes de la sequÃa estival) asà que con muy poco esfuerzo, entre abril y junio, podÃan recolectarse gran cantidad de espigas, además, eran fáciles de recolectar; era un recursos fácil de obtener y, además, se podÃa almacenar de una estación a otra. Paulatinamente, la dependencia de este recurso irá aumentando.
Y en 4000 años pasarán de recolectarlo a cultivarlo por necesidad, el trabajo no se hace por gusto; y una vez acostumbrados a ello ya no podrán abandonarlo.
Las evidencias más antiguas se encuentran en las riberas de los rÃos y sus cuencas. Gracias al cambio más temprano de la situación climática (en el Norte aún se estaban retirando los glaciares) aparecen manchas de bosque y sotobosque, con pistachos y robles, y campos de matorral y arbustos donde crecÃan las gramÃneas.
Las gramÃneas fueron más recolectadas porque se podÃa predecir su cosecha regularmente y se sacan los granos más fácilmente. Esta actividad nació para optimizar los recursos de forma más productiva. Para poderla desarrolla, no obstante, necesitaban más espacio y dejar descansar la tierra. Las poblaciones variarÃan pues en función de la disponiblidad de estos recursos[1]. Desde el 14.000 BC se comenzarÃa a extender la recolección de las gramÃneas y poco a poco se irÃan haciendo sedentarios hasta formar asentamientos.
El lugar donde estaban de forma silvestre los cereales, como el trigo, se repartÃa entre Anatolia y la cuenca del Eúfrates y el Tigris, zonas en las que también se desarrollarÃan las legumbres: el guisante en la costa de Anatolia, Levante y cuencas del Eúfrates y el Tigris, y la lenteja en Levante, Tigris y Eúfrates.
Cultivo doméstico
Podemos decir que en torno a 10.000 - 10.500 a.C. el cultivo de las gramÃneas y las leguminosas ya era doméstico (los animales aún tardarÃan muchos más años en empezar a ser domesticados). Con el perÃodo climático Dryas III se produjo una reducción de las cosechas por el enfriamiento del clima; para evitar esta carestÃa seguramente el hombre comenzó a imitar a la naturaleza plantando las especies que ya recogÃan.
La domesticación de los animales
Los animales sufrieron un proceso parecido. La cabra en estado salvaje se encontrarÃa en zonas montañosas de Anatolia, Oriente Próximo y las antiguas repúblicas soviéticas más allá del Caspio; igualmente el muflón y los bóvidos estarÃan es las zonas templadas. El jabalÃ, en cambio, se encontrarÃa en Eurasia (a excepción de Rusia, Gran Bretaña y Escandinavia).
El hombre irÃa domesticando las especies más mansas y gregarias mientras que cazarÃa las especies más agresivas; esto es lógico sientendemos el riesgo que supone sembrar una planta sin saber si dará frutos o domesticar un animal que posteriormente sea rebelde. La recompensa se descubrirÃa a medio y largo plazo
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Cazadores-Recolectores complejos y los orÃgenes del NeolÃtico en el Próximo Oriente |
Las sociedades mesolÃticas mantendrÃan sus prácticas cazadoras-recolectoras junto con una incipiente domesticación tanto de plantas como de animales; las pautas de movilidad durante el [[Kebariense?]] muestran que los grupos se desplazaban por zonas amplias en busca de caza y recolección.
Durante el 18.000 - 15.000 BP, en Siria, Palestina, LÃbano e Israel se establecerÃan pequeños campamentos estacionales en la costa y el interior. existe todo un instrumental especializado en el trabajo sobre los vegetales fabricado en silex y madera que servirÃa tanto para cortar el vegetal como para molerlo (molinos y morteros de piedra).
La reducción de la lÃnea de costa entre el 14.000 y el 13.000 a.C. provocó la fragmentación de la población, lo cual se tradujo en una expansión a nuevas áreas en las que trabajaban más lo cereales, que permitÃan sostener a la población y adaptarse a nuevos sistemas ambientales. La reducción de la hambruna también condujo a una mayor presión de población y mayor necesidad y dependencia de los cereales y leguminosas.
Con el Natufiense, del 13.000 al 10.000 a.C. los cazadores-recolectores se especializan en ciertos recursos reduciendo aún más su movilidad. Asà vemos cómo van siendo mayores y más frecuentes los campamentos con estructuras de almacenamiento (identificadas como tales en base a trabajos arqueológicos y al estudio de la microfauna parasitaria que se aprovecha de las cosechas recogidas).
Todo esto refleja un sedentarismo que, aún sin ser completo, empieza a ser semejante a lo que más tarde acontecerá. Los silos y las necrópolis son un buen signo de los principios sedentarios de los que hablamos, se erigirÃan como garantes de los derechos de explotación de un territorio. Tanto los silos, que simbolizan la recolección de cosechas, como las necrópolis que representan la tradición ancestral, marcan una división del territorio entre grupos que lo controlan.
Estos asentamientos natufienses se encontrarÃan hacia el interior, en torno a la cuenca del rÃo Jordán, en las llanuras que éste inundaba durante sus crecidas.
La subida del nivel del mar provocó una gran pérdida de territorio en esta franja costera lo que indudablemente provocó un estrés poblacional al que tuvieron que enfrentarse los diferentes grupos humanos adoptando alguna estrategia como dividirse en grupos más pequeños o comenzar a utilizar otros recursos. Esta última estrategia es la que conduce a la domesticación de las plantas, un recurso que ya reunÃa una serie de caracterÃsticas significativas:
- accesibilidad.
- facilidad de recolección.
- predecibilidad: madura en una época determinada.
- es almacenable.
Arqueológicamente este proceso se detecta gracias a diferentes factores:
- presencia de roedores huéspedes de los humanos, que es indicio de silos de almacenamiento y asentamientos prolongados.
- a través de las necrópolis, se detecta la presencia de oligoelementos en el tejido óseo y una alta cantidad de estroncio que manifiesta la ingesta de recursos vegetales.
- una tendencia a la especialización en una presa: cuanto más sedentarios, las pautas de movilidad se reducen y la caza se centra en aquellas presas con menos radio de movilidad.
- evidencias de prácticas previas a la domesticación de animales.
En el yacimiento de Salibiya I, un análisis de fauna reveló la presencia de todas las cohortes de edad del rebaño, lo que no es tÃpico de una fauna cazada en la que se tratan de descartar hembras y jóvenes. Sólo se darÃa esta presencia si se efectuaran batidas en masa, pero esto entra en contradicción con uno de los principios básicos del cazador, qeu sólo caza lo que se come, puede compartir o conservar. Entre las técnicas de conservación se encuentran el secado o el ahumado, pero también la conservación de rebaños en vivo, una práctica previa a la domesticación que lleva a aislar determinadas condiciones genéticas que interesan y, a medio plazo, a la consecución de nuevas especies. Cuanto más sedentarios se vuelven, más dependen de tener rebaños en vivo. Es asà como la domesticación de las plantas lleva a la domesticación de los animales, de algunos animales ya que no todas las especies son susceptibles de domesticación: especies agresivas o muy solitarias.
En estos sitios sedentarios natufienses (13.000 - 10.000 BP?) hay evidencias de intentos de domesticación de animales y plantas. Uno de los indicios de que podrÃan plantar cereales silvestres es la frecuencia de hoces en estos yacimientos (un armazón de madera con dientes de sÃlex pegados con betún). Recogiendo con la hoz la espiga entera hay más facilidad de que los granos maduros que se adhieren a la espiga (raquis resistente) sean los que lleguen a casa y se planten; se trata de un aislamiento gradual de caracterÃsticas genéticas.
Hacia el 11.000 BP? podrÃan estar sembrando gramÃneas silvestres donde no crecÃan, en el Younger Dryas (último perÃodo frÃo) las condiciones reducirÃan el área de expansión del bosque mediterraneo y las gramÃneas, lo que favorecerÃa que algunos grupos colaboraran con la naturaleza plantando ese recursos que se venÃa utilizando.
Los cereales seguramente no se domesticaron únicamente en el Próximo Oriente, esta aparente exclusividad se deberÃa más a un problema de visibilidad de los yacimientos y a la carencia de estudios más exhaustivos de determinadas zonas.
Sà se sabe dónde se documentan los animales domésticos más antiguos, en las zonas montañosas. En la falla del Mar Muerto, zona esteparia, se cazarÃa la gacela y el antÃlope, pero éstos no son domesticables; es el los Zagros, donde se cazarÃa la oveja y la cabra, donde se encuentran las primeras evidencias de domesticación en Shanidar (cabra) y Jarmo (oveja) en torno al décimo milenio. Son zonas montañosas donde la extensión de gramÃneas es menor.
Referencias
- ↑ En la meseta de Konya, un estudio de arqueologÃa práctica ha probado la viabilidad de esta forma de vida.




